viernes, 31 de agosto de 2007

Mario, el Hombre con garganta de lata

Esta es una historia real, pero que que con el tiempo ha sufrido algunas modificaciones, transformándose en una leyenda urbana. Sucedió hace años, en un pueblo perdido del desierto, con pocos habitantes y mucha sed. Entre todos los pueblerinos, había uno muy peculiar. Se llamaba Mario. Mario solia beber en exceso, de hecho era conocido como el "curadito del pueblo". Todas las noches se le solía ver en la cantina del pequeño pueblo, bebiendo en la barra hasta quedar borracho y muchas veces, tirado en el suelo.
Por culpa del trago, Mario perdió su trabajo, familia y dignidad. Sólo el beber calmaba su sufrimiento. Muchos de sus amigos desaparecieron y lo dejaron a merced del vino, de la sangria y de la soledad.

Un noche muy fria, el Loco Mario, como solian llamarle al "curadito del pueblo", inserto en su mundo imaginario, de poca lucidez, apostó con un desconocido de la cantina que él, por pocos pesos y por un trago de vino, era capaz de tragarse una ampolleta. El desconocido aceptó, contento porque estaba seguro que ganaría la apuesta. Ningún ser humano en su sano juicio, pensó, sería capaz de tragarse el vidrio de la ampolleta.

Cual no fue su sorpresa al darse cuenta que, Mario, en un acto de valentía mezclada con locura, se tragó, de un solo mordisco, aquella ampolleta. Todos quedaron asombrados. Estupefactos. Mario, el loco Mario, ese tonto borracho que lo había perdido todo por culpa del trago, había logrado lo que muchos no terminan de contar.

Bingo! pensó. Su vida se había arreglado. Y fue asi como empezó a tejerse la historia más extraña de la pampa. La historia de Mario, el hombre con garganta de lata... del loquito del pueblo que, para gararse unas pocas monedas, ofrecía su show en todos las posadas aledañas al pueblo. Pasaron los años, y Mario se tragó más de 1000 ampolletas, sin que nada extraño le pasará.

La historia no termina aquí, un día el loco Mario, después de haberse tragado las ampolletas habituales, murio. Asi, sin más ni más, de un minuto a otro, después de años de alimentarse de vidrio y acero. Sólo, sumido en la miseria absoluta, dejo este mundo como el Hombre de la Garganta de Lata. Algunos dicen que enterraron su cuerpo cerca del pueblo en el cual vivió, otros dicen que su cuerpo desaparecio misteriosamente, porque jamás nadie puedo saber que pasó con su cuerpo.

Esta es un leyenda salitrera. Muchos la cuentan. No se sabe exactamente si fue en Chacabuco o Pedro de Valdivia donde vivó este singular personaje. Sólo los testigos saben. Es cuento de cantina, de curaditos como dicen por ahí. Pero, si de algo estoy segura, que muchos bebedores lo pensaran dos veces antes de apostar su vida por pocos pesos.

1 comentario:

Visnja Roje dijo...

NO HABÍA ESCUCHADO ESTA HISTORIA , ¿PERO FUE VERDAD,?, O ES SOLO UNA LEYENDA MAS, CAROLA,YA QUE ESTAMOS EN ESTE TEMA DE LAS LEYENDAS , ¿TU HAS ESCUCHADO LA DE RAMOMCITO?,QUE ERA UN NIÑITO QUE FUE...... aY CAROLA , NO QUIERO CONTARLA, PORQUE A LO MEJOR TU LA TIENES EN TU CARPETA, AY¡¡¡PERO SABES?YO YA LA CONTÉ EN MI BLOG, PERO HAY UNA PREGUNTA , QUE NUNCA PUDE SABER, EN QUE AÑOS SUCEDIÓ ESTO , YO INVESTIGUÉ, PERO NO HAY AÑO CONCRETO, PERO DE QUE SUCEDIÓ SUCEDIÓ.
OYE CAROLA, MI BLOG ESTA IMPERDIBLE
ESTA SEMANA
TE DEJO BESOS

VISNJA